Filosofía de trabajo


Normalmente el día de su boda es, en la vida de las personas, el más emocionante, junto 

con el nacimiento de los hijos (los que tenemos hijos lo sabemos). Por eso el trabajo de 


OFICIANTE DE BODAS lleva consigo mucha responsabilidad. No hay dos oportunidades 


para que todo salga perfecto ese día, pero "la perfección no existe", entonces ¿Dónde 

está la clave del éxito?

Después de más de 16 años como comunicador, estoy convencido de que esta profesión es 

vocacional. Para mí lo más importante es hacer vivir a las parejas un sueño. El respeto a 


sus gustos es fundamental; La brevedad, una deseable cualidad, el buen gusto y estilo, 


imprescindible. Pero lo más difícil es no caer en la sensiblería o en lo cursi. Intento 


despertar la emoción, que es la parte de los sentimientos que es volátil, porque dura un 


instante.







No hay que olvidar que la ceremonia también es un momento tradicional de expresión de 

un compromiso, una promesa de fidelidad, y una prueba de amor pública y duradera. 


Este hecho me parece el más importante, y en realidad lo es, más todavía que los trámites y firmas, pues estamos haciendo pública una promesa.

                                        Maestro de Ceremonias